
Para algunos el estilo brutalista o más concocido como industrial es extremadamente funcional, pero para otra gran mayoría es una arquitectura sin vida.
Este estilo que empezó a ponerse de moda en los años 60 fue característico por la utilización del hormigón sobre todo en la arquitectura. Este brutalismo empieza a ser criticado en los anos 70, y en los 80 pasó a ser una tendencia casi muerta, pero en cambio en los años 90 se vuelve a recuperar como tendencia, sobre todo en interiores. Se produce gracias a la crisis económica y se le denomina Neobrutalismo.
Se valora su austeridad, su sencillez, su estética dura y funcional.
Como decimos este estilo puede parecer frío o poco elaborado, pero es sin duda uno de los estilos que más ha perdurado en el tiempo siendo símbolo de modernidad y funcionalidad.



